Las venas de la tierra

Cada vez me gusta más mirar la Tierra desde el aire, y estudiar sus arrugas, su textura, sus colores, sus venas... Puedo ver cómo el planeta tiene muchos rostros, en el espacio y en el tiempo, como un habitante más, cómo los lagos y los ríos no se forman por casualidad, cómo se abrazan las montañas y los ríos, los desiertos y los mares, los hombres y las ciudades... Mirar la Tierra y estudiarla, desde arriba y desde abajo, es como (re)conocerse cada día un poco más, es añadir escalas y dimensiones a lo conocido.
(Imagen del satélite Landsat)
3 comentarios
kuki -
Mil besicos, Javi!!!
juanjomar -
Abrazamos el espacio en el tiempo, y por ello el espacio se convierte en memoria cuando recordamos, los lugares pasan a ser nuestros recuerdos.
Y abrazamos incluso con la mirada. Abrazamos sin brazos, sin dedos, sin manos...Si podemos hacer eso sólo con los ojos, qué no podremos hacer con el rostro, con los brazos, con el cuerpo...
Marie-Ange -
De todos modos, bonita foto!