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Haikus al despertar

El Jardín

El Jardín

"De las razones de los demás lo ignoramos todo, pero existen. En el bosque, durante la noche suceden cosas que no vemos, se mueven animales sin sueño. Nuestras pesadillas están pobladas de nuestros días, nada en el dolor nos resulta completamente extraño. Cada razón tiene dos manos distintas. Por eso se juntan las palmas al rezar, para que algo que no se puede alcanzar se imagine posible. En los bares, todo el mundo está seguro de algo, se explican las cosas como si fueran fórmulas infalibles y el interlocutor asiente convencido. En la calle se diluyen los motivos, se tuercen las certezas, se enreda la madeja. Las partes enfrentadas disienten. Cada jardín se levanta orgulloso frente al nombre de las otras flores.

¡Sálvese quien pueda! Cada batalla exige el desprecio de la otra bandera. No hay ejército que no acabe diezmado. En ese instante, dice Sándor Márai, sientes no haber traído tu mejor arma de fuego.

Es posible que también se pueda ignorar la necesidad de la batalla sin estar del todo muerto. Tiene que haber un jardín que no se esconda ni ofenda, una razón que no camine sobre otras razones, una incertidumbre amable que no nos confunda. Un coraje de otra naturaleza.

NADA NOS OBLIGABA a acelerar el paso, a tragarnos los días, a no concebir mañana. Si algo parece constantemente despreciado, es el tiempo. Se escoge a menudo un atajo que nos lleve a un lugar en el que probablemente no merezcamos estar todavía. A los niños les obligamos a esperar, pero nosotros hemos perdido ese talento. Ahora tiene que ser primavera, ahora te necesito, ahora exijo una explicación, todo tiene que suceder ahora. Pero el jardín espera y los setos se inclinan con el viento y suceden las cosas sin preguntarnos nada. La paciencia del jardín impone su propio tiempo. También se puede caminar entre las hojas caídas y bajo las ramas desnudas. Se puede esperar que vuelvan las flores, en los charcos también hay rostros parecidos a los nuestros. Nadie nos ha pedido llegar tan deprisa, podríamos haber aprendido a esperar mientras aprendíamos el resto de lo que aprendimos. Puede ser que no necesitásemos en realidad trenes más veloces, sino paisajes más hermosos. A lo mejor lo más urgente era el cuidado. Ante la gloria, sin prisa, frente a la amenaza, sin miedo. ¿Por qué no crecer despacio y de esta manera? En lo esencial merece la pena indagar, escribe Márai. Las ecuaciones sencillas nos ofrecen un universo limitado. Las soluciones simples alargan los problemas. Sería curioso conocer otros jardines, prestar atención a otras naturalezas, imaginar otros climas, conocer otras derrotas.

Los actores no se vuelven locos por sujetar nombres distintos, los demás vamos perdiendo la cordura por sujetar sólo el nuestro. Por defender lo propio como único. Parece más que probable que en el infierno haya un hombre solo y en el cielo la compañía de otras almas. Tener razón es abandonar el mundo.

He dicho lo que tenía que decir, decimos con frecuencia para zanjar una disputa. ¿Había que decirlo? ¿Merecemos ser escuchados con tanta atención? ¿Tenemos la más remota idea de la importancia que puedan tener nuestros argumentos frente a otros d se siente al despertar ya se ha muerto al caer la noche. Detrás de los ruidos del vecino hay una vida diferente, tal vez habría que escuchar ese rumor en lugar de golpear la pared con el puño. Nos molestaba el ruido y ahora, de pronto, lo preferimos al silencio.

Detrás de este jardín hay otro, entre los matojos de lo nuestro no es difícil imaginar otras vidas. Con un poco de atención pueden verse las sombras de otros cuerpos, el sonido de otros pasos."

RAY LORIGA 15/02/2009 - El País

Imagen: Búho Real (Glen McAlister)

 

Miedo II

"El miedo es una emoción fruto de una ficción. No hay miedo cuando vives en el presente. El miedo a seguir hacia adelante es miedo a vivir, a pringarse, a tomar decisiones.

El miedo a fracasar es pura inmadurez, porque son los fracasos los que nos hacen hombres. El fracaso nos reencuentra con la vida tal y como es, no con la que nos han enseñado o queremos o proyectamos que sea. El fracaso derrumba nuestros ideales, rompe nuestros sueños y nuestro corazón, pero nos hace más humildes, más auténticos, más ciertos.
 
El miedo al conflicto es en parte miedo a romper la imagen que los demás tienen de nosotros, y ello implica también el vernos a nosotros mismos como no nos gusta. Ver nuestro egoismo, aunque sea necesario. Ver nuestra mala leche. Ver la frialdad de la que somos capaces, el hijo de puta que llevamos dentro. Y todos lo llevamos queramos o no. Aunque preferimos no reconocerlo.
 
A veces nuestras concepciones espirituales nos traicionan. Identificamos espiritualidad con bondad, con comprensión, con belleza, con perfección, y nuestras premisas son falsas. Quizá hemos de replantearnos que la verdadera espiritualidad es la vida misma tal y como se nos presenta, con su vulgaridad y putas contradicciones y su dolor e incomprensión a veces. Ser mejor persona puede significar no ser más bueno sino más humano, aceptando nuestras sombras.
 
El miedo a romper con los demás es muestra de nuestra verdadera incapacidad para bastarnos a nosotros mismos y vivir en nuestra soledad, aceptando nuestra vulnerabilidad, conviviendo con ella.
 
Y se me ocurre que atravesar esta jungla nos lleva a conocernos mejor, ser más humanos y humildes, y quizá aprender a amarnos de modo más generoso, más cierto y auténtico."

Juanjomar

Agua es vida

Música: Bombay Dub Orchestra - Mumtaz

Vídeo: Tren regional express Bremerhaven-Bremen, 2007, denkraum

1001 SMSs

1001 SMSs

"Canta y no te des por vencido pronto ni nunca, que al cantar vuelan los fantasmas y algunos pierden el camino de vuelta." Anita Dinamita

foto-sms: denkraum

CUMPLEAÑOS EN MANHATTAN

"Todos caminan
yo también camino

es lunes y venimos con la saliva amarga
mejor dicho
son ellos los que vienen

a la sombra de no sé cuántos pisos
millones de mandíbulas
que mastican su goma
sin embargo son gente de este mundo
con todo un corazón bajo el chaleco

hace treinta y nueve años
yo no estaba
tan solo y tan rodeado
ni podía mirar a las queridas
de los innumerables ex-sargentos
de ex-sargentísimo Batista
que hoy sacan a mear
sus perros de abolengo
en las esquinas de la democracia
hace treinta y nueve años
allá abajo
más debajo de lo que hoy se conoce
como Fidel Castro o como Brasilia
abrí los ojos y cantaba un gallo
tiene que haber cantado
necesito
un gallo que le cante al Empire State Building
con toda su pasión
y la esperanza
de parecer iguales
o de serlo

todos caminan
yo también camino
a veces me detengo
ellos no
no podrían

respiro y me siento
respirar
eso es bueno
tengo sed y me cuesta
diez centavos de dólar
otro jugo de fruta
con gusto a Guatemala

este cumpleaños
no es
mi verdadero
porque este alrededor
no es
mi verdadero
los cumpliré más tarde
en febrero o en marzo
con los ojos que siempre me miraron
las palabras que siempre me dijeron
con un cielo de ayer sobre mis hombros
y el corazón deshilachado y terco
los cumpliré más tarde
o no los cumplo
pero éste no es mi verdadero

todos caminan
yo también camino
y cada dos zancadas poderosas
doy un modesto paso melancólico

entonces los becarios colombianos
y los taximetristas andaluces
y los napolitanos que venden pizza y cantan
y el mexicano que aprendió a mascar chicles
y el brasileño de insolente fotómetro
y la chilena con su amante gringo
y los puertorriqueños que pasean
su belicosos miedo colectivo
miran y reconocen mi renguera
y ellos también se aflojan un momento
y dan un solo paso melancólico
como los autos de la misma marca
que se hacen una seña con las luces

nunca estuvo tan lejos
ese cielo
nunca estuvo tan lejos
y tan chico
un triángulo isósceles nublado
que ni siquiera es una nube entera

tengo unas ganas cursis
dolorosas
de ver algo de mar
de sentir como llueve en Andes y Colonia
de oír a mi mujer diciendo cualquier cosa
de escuchar las bocinas
y de putear con eco
de conseguir un tango
un pedazo de tango
tocado por cualquiera
que no sea Kostelanetz

pero también es bueno
sentir alguna vez un poco de ternura
hacia este chorro enorme
poderoso
indefenso
de humanidad dócilmente apurada
con la cruz del confort sobre su frente
un poco de imprevista ternura sin raíces
digamos por ejemplo hacia una madre equis
que ayer en el zoológico de Central Park
le decía a su niño con preciosa nostalgia
look Johnny this is a cow
porque claro
no hay vacas entre los rascacielos

y otro poco de fe
que es mi único folklore
para agitar como un pañuelo blanco
cuando pasen o simplemente canten
las tres clases de seres más vivos de este Norte
quiero decir los negros
las negras
los negritos

todos caminan
pero yo
me he sentado
un yanqui de doce años me lustra los zapatos
él no sabe que hoy es mi cumpleaños
ni siquiera que no es mi verdadero
por mi costado pasan todos ellos
acaso yo podría ser un dios provisorio
que contemplara inerme su rebaño
o podría ser un héroe más provisorio aún
y disfrutar mis trece minutos estatuarios

pero todo está claro
y es más dulce
más útil
sobre todo más dulce
reconocer que el tiempo está pasando
que está pasando el tiempo y hace ruido
y sentirse de una vez para siempre
olvidado y tranquilo
como un cero a la izquierda."

Mario Benedetti
Nueva York,
14 de setiembre de 1959

Sueños de piedra

"Voy por tu cuerpo como por el mundo
[...]
vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños
[...]
no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,
[...]
no hay nada en mí sino una larga herida,
una oquedad que ya nadie recorre,
presente sin ventanas, pensamiento
que vuelve, se repite, se refleja
y se pierde en su misma transparencia,
conciencia traspasada por un ojo
que se mira mirarse hasta anegarse
de claridad
[...]
el desamparo
que es ser hombres, la gloria que es ser hombres
y compartir el pan, el sol, la muerte,
el olvidado asombro de estar vivos;

amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
                                el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres
[...]
no pasa nada, callas, parpadeas
(silencio: cruzó un ángel este instante
grande como la vida de cien soles)
[...]
—no pasa nada, sólo un parpadeo
del sol, un movimiento apenas, nada,
no hay redención, no vuelve atrás el tiempo,
los muerto están fijos en su muerte
y no pueden morirse de otra muerte,
intocables, clavados en su gesto,
desde su soledad, desde su muerte
sin remedio nos miran sin mirarnos,
su muerte ya es la estatua de su vida,
un siempre estar ya nada para siempre,
cada minuto es nada para simepre,
un rey fantasma rige sus latidos
y tu gesto final, tu dura máscara
labra sobre tu rostro cambiante:
el monumento somos de una vida
ajena y no vivida, apenas nuestra,

—¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuando somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, todos somos
la vida —pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos—,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,
la vida es otra, siempre allá, más lejos,
fuera de ti, de mí, siempre horizonte,
vida que nos desvive y enajena,
que nos inventa un rostro y lo desgasta,
hambre de ser, oh muerte, pan de todos
[...]
quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre."

Piedra de Sol
Octavio Paz

Dominó

Dominó

A veces creo que la vida no es más que una partida de dominó. Más que casualidades hay causalidades y efectos mariposa. No estamos desconectados ni somos tan únicos, como puede parecer, para bien y para mal. Estamos rodeados e influenciados por el paisaje, por los demás, por nuestra historia y por las suyas. Formamos parte de una red entretejida y resiliente, muy dinámica y a la vez con mucha inercia, como el agua, que gracias a sus puentes de hidrógeno forma ríos, mares, lagos, animales, plantas... Qué ganas de perderme en el océano, de seguir recorriendo patagonias, de perderme en general, de encontrarme en concreto, de amar mis contradicciones y por ende las de los demás, de bucear en los entresijos de tejidos-alma azulesoscurocasinegros...

Soledad

... Nadar o guardar la ropa?

Miedo

"No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mi y a través de mi. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo."

Dune

almaneceres

almaneceres

¿Por qué no escribir todos los substantivos en mayúscula, como en alemán? En realidad son todos nombres propios. No hay nombres comunes. Todos los nombres nombran cosas distintas, cosas propias. Los nombres comunes son generalizaciones, compromisos para no tener que inventar tantos nombres como objetos o conceptos hay. Y es que todo es sueño. Despertamos a diario en un sueño y al dormir soñamos un sueño dentro de otro sueño. Despertar no es más que reconocer que estamos soñando. No se puede dejar de soñar, sólo soñar más o menos lúcidamente. Todos los sueños son lúcidos, y todas las vigilias son ebrias. Los estados alterados de conciencia, producidos por substancias o naturales, son una forma de adentrarnos en nuestros sueños conscientemente. Una vez en ellos somos conscientes de lo que nos produce la ensoñación, la percepción alterada, y por eso somos capaces de aceptarlo y adentrarnos en el sueño sin prejuicios. Estamos hechos del material de los sueños, y vivimos en un planeta que no tiene por qué ser nada más que un pensamiento en el limbo de los pensamientos del universo... por eso cuando soñamos lúcidamente encontramos una respuesta clara por parte del universo a cada uno de nuestros pensamientos-sueño, porque al fin entendemos-aceptamos la naturaleza onírica del mismo, nuestro estado-condición presente...
 
"La Iguana morderá a aquellos que no sueñan, y cuando reconozcamos que somos personajes en los sueños de otras personas, entonces nos conoceremos a nosotros mismos..." F.G. Lorca (en "Waking Life")

Zen y el arte de vivir

Zen y el arte de vivir

 

"El Zen no puede enmarcarse en un concepto, ha de ser practicado; es, esencialmente, una experiencia. No se subestima la inteligencia, sólo se busca una dimensión más alta de la conciencia no ceñida a una visión unilateral de los seres y de las cosas. Se trata de sobrepasar, con la práctica, todas las contradicciones, todas las formas del pensamiento.

Despertar, crear, intuitivamente; cada uno de nosotros hace civilización. El Zen es educación silenciosa."

Taisen Deshimaru

"Soyen Shaku, maestro Zen, solía decir: “Mi corazón arde como fuego, pero mis ojos están fríos como cenizas muertas”. Propuso las siguientes reglas, que él mismo practicaría, día tras día, durante toda su vida:

Por la mañana, antes de vestirse, quema incienso y practica zazen.

Retírate a una hora fija. Come a intervalos regulares, con moderación y sin llegar nunca al punto de saciedad.

Recibe a tus invitados con la  misma actitud que tienes cuando estás solo. Cuando estés solo, mantén la misma actitud que al recibir invitados.

Observa lo que dices y, digas lo que digas, ponlo en práctica.

Cuando se te presente una oportunidad, no la dejes escapar. Sin embargo, piénsatelo siempre dos veces antes de actuar.

No te lamentes por el pasado. Dirige tu mirada hacia el futuro. Mantén la intrépida disposición de un héroe, y el corazón cariñoso de un niño."

Texto y comic: Zen Murcia

 

India

India

A veces creo que el sol nace a diario en India: de sus risas, de su preciosa lengua, de sus ganas de vivir y de morir, de su río sagrado, de los ojos de sus mujeres, de su música, de su caos urbano, de sus colores... qué ganas le tengo, y que bonita la película de Slumdog Millionaire!

Foto: Delta del río Ganges (NASA)

Actitud y camino II

Actitud y camino II

Confundir  la  meta  con  el  camino,

habitar enjaulado un corazón-coraza

pretender desgarrar el tiempo

y hacerlo jirones...

es tanto como quedarse parado

ante una barrera en el desierto.

 

<< Y Momo

se sorprendía

de lo rápidamente

que avanzaba

caminando

tan despacio...>>

 

Foto: Gilbert Garcin

Día mundial de los... ¿qué?

Día mundial de los... ¿qué?

Imagen ampliada (gracias a diversidadcaótica)

El pasado lunes se celebraba el día mundial de los humedales. Algún que otro amigo me preguntaba que por qué no se le había dado más bombo al evento y a las actividades que se celebraban ese fin de semana en algunos humedales de la Región... De hecho, muchos acababan de enterarse de que existía ese día, y casi casi, de que existían los humedales!

Miren ustedes, los humedales son aquellos lugares del territorio propensos a estar húmedos, como las humedades que todos conocemos en las paredes, la boca, las axilas, el pubis... Pueden estar relacionados con ríos, manantiales o con mares y sus áreas circundantes. En ellos habitan millones de especies de plantas, aves (rapaces, limícolas, flamencos, anátidas, esteparias, del carrizal...), liebres, zorros, linces, toros, caballos, tejones, javalíes, etc. etc. etc... Son zonas únicas, escasas: por su peculiaridad, por su gran dinamismo (son muy estacionales), por el equilibrio en que se mantienen, del que dependen todas esas especies. Y resulta que, al igual que nuestras propias zonas húmedas, que para nosotros son igual de importantes, son muy frágiles dentro del paisaje, son muy sensibles e influenciables por todo lo que les rodea. Precisamente porque su existencia se debe a que son receptores natos de todo lo que les rodea, y su equilibrio se basa en adaptarse a todas las fluctuaciones que se dan a su alrededor y sacarles provecho. Todos los ecosistemas se basan en el mismo principio, pero éstos lugares anfibios, que se encuentran entre la tierra y el agua (tanto dulce como salada), casi indefinibles, son aún más frágiles e integradores, complejos y ricos... ¿Cómo puede ser si no un ecosistema que se encuentra medio en el mar, medio en el río y medio en la tierra!?...

Algunos de ellos, como Doñana o La Camarga, son los lugares más diversos y sorprendentes que jamás he visto, y su belleza e importancia ha sido reconocida ampliamente a nivel social. Si bien, la gran mayoría permanecen ocultos o más bien ignorados y maltratados. De hecho, según SEO/Birdlife "España ha perdido el 68% de sus lagunas de agua dulce y el 59% de sus humedales costeros". Piensen que las aves migratorias utilizan esos lugares como únicas paradas que les permiten realizar sus largos trayectos milkilométricos anuales, a la vez que como refugios una vez en su destino. De hecho, éstas tienen  en su cerebro todo un excepcional sistema de navegación incorporado donde registran estos lugares, por ser tan escasos. A escala de paisaje, estos lugares son verdaderos filtros verdes de gran parte de las sustancias que les llegan de aguas arriba, superficial o subsuperficialmente, ya que como digo, son receptores naturales de todo lo que les rodea por su posición en el terreno. De esa manera no sólo limpian sino que también tamponan, es decir, aportan resiliencia (ver preferiblemente la versión inglesa) al conjunto del paisaje...

Bueno, basta de datos. Les invito a que lo comprueben por ustedes mismos, mientras aún estén ahí, antes de que a los flamencos no les quede más remedio que jugar al golf en ellos, de que se conviertan en invernaderos o en dúplexs... vayan cualquier día y a cualquier hora, con diferente luz y compañía. Lo peor que les puede pasar es que se encuentren a algún Shrek, que les asuste de primeras, hasta que empiecen a conocerse mutuamente...

Funky para los weekends


Discover The Quantic Soul Orchestra!

Think with the senses, feel with the mind

Think with the senses, feel with the mind

Estoy aquí intentando entender cómo convertir en números la realidad, para poder medirla y encontrar relaciones entre las cosas, entre ciertas cosas, de forma fiable... Lo cierto es que soy muy escéptico, y eso que la ciencia es algo muy serio, se dice, pero no creo demasiado en encontrar relaciones sólo por medio de números, de estadística... La probabilidad de que el mundo sea como es ahora se sabe que es prácticamente nula, y aún así aquí estamos... No quiero quitarle su mérito a Dios, claro, lo mismo se las vio putas para crear esto, pero eso me hace dudar de esa perspectiva aséptica que tiene la ciencia ante el mundo. No siempre suceden las cosas como predecimos que van a suceder, ni nosotros ni los libros.

Creo más bien en los patrones fractales, sencillos y complejos a la vez, cercanos y mágicos; más bien en la sinergia que en la estadística. Es como tomar perspectiva para darte cuenta de que la pregunta que te estás planteando no tiene respuesta a ese nievel, ni importancia en otro, sino que depende y afecta a cosas que suceden a otras escalas o ámbitos, no contemplados en el estudio.

Por eso me encanta el título de este post, sacado de la bienal de arte de Venecia de 2007, que tuve la suerte de visitar, y además a solas, en un viaje por Italia de ciudad en ciudad, en trenes y albergues. Muchas veces no soy capaz de ver que casi todas mis preguntas están más relacionadas conmigo mismo de lo que pienso, y las respuestas con mi forma de enfocar, ordenar o parcelar la realidad.

Jorge Wagensberg tituló un libro suyo de aforismos "Si la naturaleza es la respuesta, cuál es la pregunta"... yo lo veo como que no hay que buscar la respuesta, que ahí está, sino plantearse bien las propias preguntas, para entender las cosas sin forzar los resultados, sin prejuzgar cuáles son los elementos que entran en juego... y por eso me rebelo contra mi trabajo, contra mi día a día, que me lleva a plantearme estas cosas a deshoras,  y me pone en un brete...

El lado oscuro del corazón


Discover Pedro Guerra!

Peter Pan revolotea en mi corazón... abriendo ventanas y quitando así telarañas de mis ojos, diagnosticados con miopía, y cegados por el brillo de una estrella fugaz; desentumeciendo las manos, que ansían tocar la escultura que mejor imita la orografía de la tierra donde nacieron; reactivando los olores y los sabores de mi corazón coraza, enmohecidos por el tiempo...

Desmedida

Desmedida

&

El tren ha llegado a 2009. Atrás quedaron miles de kilómetros atravesando mares, cordilleras, ciudades, praderas, bosques, eones...

- ¡Última parada! - Grita el revisor - ¡Se ruega a todos los pasajeros que bajen del tren!

La Grand Central es, como cualquier otra estación de trenes del mundo, un punto de encuentro, de unión, de inflexión, una puerta de entrada y salida de un lugar...

Según la escala o detalle a que se mida una línea puede ser más o menos grande, e incluso puede llegar a ser infinita. Un trayecto en tren tiene una duración limitada porque sucede a una escala espacial concreta y conocida, pero la distancia y el tiempo son relativos... El tren ha llegado a la estación terminal y apenas se ha movido en realidad. Un avión une los dos mismos puntos cinco veces más veloz, y un satélite lo hace cientos de veces más rápido que el avión. Es cuestioacute;n de escala. Pero cuando visualizo el largo trayecto que recorre el tren, que me trajo hasta aquí/ahora o que nos hizo aparecer como especie y luego como sociedad... y lo comparo con el puntito que representa el momento/lugar presente o el individuo que soy... a veces me da vértigo... Me veo como Gulliver cuando en uno de sus viajes se convirtió en un enano en un mundo de gigantes, como cuando te sientas al borde de un acantilado o en la azotea de un rascacielos.

Pero digo yo, si todo depende de la escala, entonces puede que ese punto que represento y todo lo que me rodea sea a su vez una parte considerable del todo, del viaje. Es más, puede que contenga a su vez submundos desde los que mi realidad se perciba como algo inconmensurable y atemporal... Algo así como si cuando nos volviéramos la piel del revés apareciera un cielo estrellado bordado en ella... ¿acaso no es así? ¿no renovamos todas nuestras células cada cierto tiempo?...

Parece entonces que la mayoría de nuestras referencias espaciotemporales en las que se fundamenta nuestra comprensión del mundo no son más que hitos donde hemos decidido fijarnos para medir las cosas con un mismo rasero... así de simple, ¿no?... pero ¿por qué parece también que estamos tan presos por esos patrones?

... Los lenguajes son infinitos (desde los de las tribus australianas pintados sobre su piel, pasando por las mexicanas... hasta los blogs); la energía es univesal  (atómica, solar, universal, del hidrógeno, geotérmica, del mar...); los animales fuimos, somos y seremos a su vez plantas y bacterias (a "largo" plazo mediante la evolución y periódicamente mediante los ciclos biogeoquímicos)...

... ¿realmente somos conscientes y consecuentes con la unidad, con la desmedida?

 

Foto: Grand Central Terminal (NYC) - Wikimedia

Miradas oblicuas

Miradas oblicuas

Hay una historia del maestro Gibran en su libro "El Loco", que me fascina desde hace años. Se llama El Ojo:

 

<< Cierto dia el ojo dijo:

-Más allá de estos valles veo una montaña envuelta en un azul velo de niebla. ¿No es hermosa?

El oido oyó ésto, y tras escuchar atentamente dijo:

-Pero,¿dónde está esa montaña? no la oigo…

Luego, la mano exclamó:

-en vano trato de sentirla y tocarla;no encuentro ninguna montaña!

Y la nariz gritó:

-No hay ninguna montaña por aqui; no la huelo...

Luego, el ojo se volvió hacia el otro lado, y los demás sentidos empezaron a murmurar sobre la extraña alucinación del ojo.Y decian entre si:

-¡Algo debe de andar mal en ese ojo! >>

 

... Cada vez me gusta más esa paradoja. Con el tiempo he ido descubriendo que hay miradas que primero se leen y se escuchan y luego se huelen, se tocan y se reconocen; que hay ríos de agua sedienta que te beben gota a gota, que hay frases que se te escapan de las manos y luego acaban revoloteando en tu oreja, venidas de otros labios; que hay huidas que te llevan a ti mismo y puertas que te invitan a cruzarlas; sonidos que te acarician  y sonrisas que te alimentan; huecos que te ayudan a comprender y dudas que te mantienen firme... y todo tipo de lenguajes y mil estrellas que te rodean a diario, que sólo podemos percibir con miradas oblícuas...

 

Imagen: Ojo fotográfico

1001 SMS

1001 SMS

“Pretender al mismo tiempo entender y soñar, ahí está la condena de mis noches”

The Evpatoria Report - Cosmic Call

Imagen: Ojo Fotográfico 2008